"Dejé de pertenecer a tu mundo hace mucho tiempo, si esque alguna vez formé parte de él.
Me desvinculé de todo cuanto te rodeaba, de todo cuanto me recordaba a ti. Pero no he sido todavía capaz de sentir la más mínima tinta de odio por ti.
Y el hecho de haber cortado lazos hace que recordarte con amor y cariño sea aún más fácil.
Puedes llamarme tonta, o infantil, o puedes decir que no me entero de qué va la cosa. Pero es mi manera de afrontar esta situación, de afrontarte. De pasar página, si lo prefieres.
No me apetece odiarte, de verdad, no me apetece en absoluto. No me apetece hacerme la despechada y levantar la barbilla cuando pienso en ti y en tu mundo sólo para consolarme. No soy mejor que tú. No soy mejor que nadie. No tengo por qué engañarme ni engañar al mundo, ni mucho menos engañarte a ti. No voy a fingir que todo me va bien, sólo para que veas lo bien que estoy; no. Si te digo que me va bien, habrás de creerme, porque soy sincera. No puedo ser de otra manera contigo. No sabría.
No.
Hasta la próxima vez que te vea."